jueves, 29 de diciembre de 2011

Richard Réti

Richard Réti (28 de mayo de 1889, Pezinok [ahora Eslovaquia]-6 de junio de 1929, Praga) fue un jugador de ajedrez checoslovaco, aunque nació en Pezinok, en ese entonces perteneciente al Imperio Austro-Húngaro. Nació en el seno de una acomodada familia judía húngara, pero él siempre se consideró vienés.

Réti es una de las personalidades más atractivas del ajedrez. Fue un jugador superior, gran teórico, estupendo problemista, extraordinario pedagogo y profundo pensador. Su figura marca toda una época del ajedrez, pero tuvo la mala suerte de que esta época fue la de Capablanca y Alekhine,
dos grandes genios que cerraron el paso a tantos grandes ajedrecistas que merecieron más reconocimiento.

En su primer torneo, Viena 1908, quedó en última posición, pero no se decepcionó sino que siguió estudiando con gran ahínco. No se dedicó profesionalmente al ajedrez hasta después de la Primera guerra mundial. Comenzó su carrera como jugador clásico ferozmente combinativo, favoreciendo aperturas tales como el gambito de rey (1. e4, e5; 2. f4).

Uno de los estudios mas famosos de
Réti. Juegan blancas y hacen tablas
Fruto de su estudio y de sus conversaciones con Gyula Bréyer es su célebre libro 'Nuevas ideas en ajedrez', publicado en 1922. Sus otras obras son 'Estudios completos' y 'Los grandes maestros del tablero'. En 'Nuevas ideas en ajedrez', Réti fija los nuevos conceptos hipermodernos del juego, mientras que en 'Los grandes maestros del tablero', cita a los principales maestros del pasado y coetáneos, explicando sus principales conceptos ajedrecísticos y sus partidas más características, a la vez que también aprovecha para citar sus propias teorías. Una obra un tanto diferente es 'Estudios completos', considerada por la crítica especializada como la mejor obra de estudios ajedrecísticos, muchos de los cuales forman parte del ABC de la teoría de finales, sobre todo los dedicados a finales de peones. De hecho, el gran Emmanuel Lasker consideraba a Reti como el mejor compositor de su época.


Junto con Alekhine, estaba considerado el mejor jugador de partidas a ciegas de su tiempo. Batió el récord de Harry Nelson Pillsbury en partidas a ciegas en la ciudad brasileña de São Paulo (1925) con 29 partidas y el siguiente resultado: +20 -2 =7.

Su principal contribución a la teoría de las aperturas fue, lógicamente, la Apertura Réti. Réti consideraba que comenzar la partida con 1.e4 ó 1.d4 era malo porque el negro podía igualar fácilmente la posición, por lo que creía que la mejor jugada era 1.Cf3. Sus estudios sobre las aperturas se basaron, básicamente, en demostrar que 1.Cf3 era la mejor jugada para comenzar la partida, por lo que no es rara la siguiente frase de Lasker: «Réti juega mucho mejor con blancas que con negras». Réti desarrolla ambos alfiles por fianchetto. Tartakower denominó a esta apertura «la apertura del porvenir»,

Su principal idea, que revolucionó la estrategia y el aspecto de las posiciones en el ajedrez fue que el centro clásico, ocupado por peones, tiene tantas ventajas como inconvenientes, y que dominar el centro desde lejos, con piezas, es un factor estratégico de mayor importancia. El ajedrez de Réti siempre tuvo una visión artística del juego, que recuperaba, un tanto, el espíritu romántico.

Sus mejores resultados, citando solamente los principales torneos internacionales, fueron los siguientes: primer lugar en Kassa 1918, Budapest 1918, Ámsterdam 1919, Rótterdam 1919, Gotemburgo 1920, Viena 1920, Toeplitz-Schoenau 1922 empatado con Spielmann, Buenos Aires 1924, Giessen 1925, Viena 1926, Viena 1928, Brunnen 1928 y Estocolmo 1929, que fue su último torneo; segundo lugar en Hastings 1922, Maerisch-Ostrau 1923, Viena 1923, Hamburgo 1927, Dortmund 1928; tercer lugar en «Gambito» Abbazia 1912, Berlín 1919, Scheveningen 1923. Fue campeón de Checoslovaquia en 1925 y defendió el primer tablero de su país en las olimpiadas de 1927.

Réti era hombre de gran cultura, pues era políglota, además de poseer conocimientos musicales o pictóricos. En cuanto a su carácter, Réti tenía un gran sentido del humor y siempre estaba sonriendo, excepto cuando veía algún automóvil porque los tenía un gran pavor. Su gran defecto era que sólo se esforzaba cuando jugaba contra maestros mejores que él (como su célebre victoria sobre Capablanca en el torneo de Nueva York de 1924, la primera derrota de Capablanca en ocho años y la primera después de conseguir el título de campeón), ya que cuando lo hacía con maestros de categoría inferior, solía relajarse, ya que unía a su profundo pensamiento una vida bohemia que irritaba a sus colegas.

Decía de él Rudolf Spielmann: «Quizá su fuerza no residiera tanto en el descubrimiento de una nueva jugada o en una fineza táctica sino en una nueva estrategia desconocida. Frecuentemente y con apenas unas pocas jugadas, me encontraba a menudo con una posición perdida sin saber exactamente cómo pudo suceder».

Réti murió el 6 de junio de 1929 en Praga, víctima de escarlatina.



[Fuentes: Wikipedia, enciclopedia.us.es y otras]

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